La consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano, ha conocido el funcionamiento de los robots sociales NAO y TEMI, una de las actuaciones más innovadoras incluidas en el Plan de Autonomía Digital de Castilla-La Mancha, dotado con cerca de ocho millones de euros para reforzar el cuarto pilar del Estado del Bienestar mediante la incorporación de nuevas tecnologías a la red pública de atención.
Este plan ha permitido “desplegar 8.000 dispositivos en todos los centros residenciales de mayores de Castilla-La Mancha, de la propia Consejería, pero también en centros de discapacidad y en recursos de menores”, alcanzando a más de 125.000 personas beneficiarias. La inversión destinada a esta estrategia asciende a 7,97 millones de euros financiados con fondos europeos procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.