Castilla  La Mancha ha sido la primera comunidad autónoma en aprobar una regulación autonómica de la economía circular con rango de ley. Ha desarrollado la Estrategia regional de economía circular y la conformación de una Comisión de coordinación de Economía Circular. Un proceso que se complementa con la ejecución del Plan Integrado de Gestión de Residuos de Castilla-La Mancha (2016-2022) y la apuesta por la valorización de residuos.

La Comunidad Autónoma goza de importantes ventajas competitivas en el sector agrícola y la industria agroalimentaria, abordando en los últimos años una modernización del sector, apoyada en la innovación y la mejora tecnológica que incluye las tecnologías digitales.

Inventario, elaboración cartográfica y digitalización de los servicios ecosistémicos de los sistemas agrarios de alto valor natural y de otros hábitats naturales ubicados fuera de la Red Natura 2000 para ponerlos en valor para su divulgación y fomento del turismo rural

En el marco de la descarbonización de la economía y la transición energética, Castilla-La Mancha apuesta por la implantación regional del hidrógeno verde como combustible renovable y la ejecución de planes para la reducción de emisiones y/o uso de energías renovables. En concreto, el Plan Regional de Energía Renovable se orienta al aprovechamiento de la experiencia acumulada en energía fotovoltaica y eólica, pero también apuesta por otros activos como la biomasa que no se han optimizado todavía.